Evita “Sorpresas” a la hora del parto

Queridas amigas, hace tiempo publicamos un post acerca del Parto Humanizado.  A raíz de las experiencias que nos hacéis llegar muchas de vosotras, hoy nos gustaría volver a sacar este tema. Además, os invitamos a que compartáis ese momento tan importante del parto con todas las lectoras.

El término “parto humanizado” pretende rescatar la importancia del respeto tanto hacia la madre como al bebé y los deseos de ella de cómo dar a luz. Dentro de este término podemos encontrar las diferentes opciones de partos en casa, partos en agua, partos sin anestesia, etc.

Lo que es una realidad innegable es que el momento del parto puede tener complicaciones, siempre indeseadas y muchas veces inesperadas, que nos hacen dudar a la hora de escoger el mejor lugar para que nuestro bebé nazca sin ningún problema. Por supuesto, un parto donde se respeten los deseos de cómo parir de la mamá, pero se ponga en riesgo la vida y salud del pequeño por nacer, no es un parto respetado.

Realmente, todos los partos deberían ser “humanizados”. Aunque deseemos tener un parto en un hospital con la mejor atención en Neonatología, un médico ginecólogo/obstetra y un equipo de comadronas experimentado, toda mamá se merece un parto donde se cuiden todos los detalles para que se encuentre cómoda y se la informe en todo momento del estado de su bebé. Sí, es totalmente cierto que las mujeres vienen pariendo desde hace siglos y siglos… Y? Que se quiera toda la seguridad para el bebé a nivel médico, o que millones de mujeres fueran y sean capaces de parir solas y en circunstancias adversas, no quiere decir que tengamos que parir como una vaca para demostrar nuestra fortaleza maternal.

Es verdad que un médico obstetra o una comadrona tienen numerosos partos en su currículum… Esto tiene un lado muy positivo, que es obviamente la experiencia y la capacidad de resolver cualquier problema que surja en el momento de dar a luz… Muchas veces, esta misma virtud hace que los médicos entren en estado automático y aunque sigan desarrollando a la perfección su papel científico, se olvidan de la parte humana…

Con todos nuestros respetos a los valiosos médicos, hoy no estamos con ganas de meternos con ellos ni mucho menos. Simplemente, nos gustaría transmitiros la necesidad de ser MUY PESADAS con vuestro médico. Por muy amable y tranquilizador que parezca en consulta, tenéis que ser pesadas y preguntar todo lo que necesitéis saber, y el día del parto, preferentemente estar con vuestra pareja o alguien que se encargue de ser pesado por vosotras.

Una de las experiencias que nos llegó hace poco, es de una mamá primeriza con un embarazo genial… Todo perfecto, sin ninguna complicación. Ella había elegido un buen hospital, con todas las garantías para su bebé, tenía un buen médico obstetra que trabajaba con su propio equipo de comadronas. La futura mamá había decidido que quería tener al bebé por parto natural, con anestesia epidural… Se había hecho a la idea de que podrían tener que practicarle una episiotomía y sus posteriores “huellas”…. Hasta ahí, preparada….

Llega el día del parto, rompe aguas, llama a la comadrona que le dice que se espere un poco y luego que vaya al hospital… Llega al hospital, otra comadrona la revisa y con cara larga le dice que la cosa pinta mal, que no ha dilatado nada… Vale, pues ya empezamos… Yo no sé, pero hay ciertas cosas que se pueden decir de mil maneras, sobretodo a una mamá que no ha parido nunca y que a pesar de su cara de felicidad, es normal que tenga “algo” de miedo… Bueno… Cuestión que a la sala de dilatación… A tomárnoslo con calma y a hacer mil ejercicios, mientras le enchufan la oxitocina para ayudar con las contracciones… Pim pam pum..empiezan las contracciones

Ya han pasado varias horas y el médico no ha aparecido… Todo en manos de la comadrona con cara larga que de a poco parece hacerse más sensible, aunque sea por esa palmadita de “venga, tu puedes, como todas”… La futura mamá empieza a agradecer el tener a su marido a su lado y a su madre en la sala de espera dándole ese amor que está ausente en las frías paredes del hospital… El dolor no dura mucho más… Llega el médico, ¡oh alegría! Una cara conocida… Pregunta qué tal, la comadrona comenta que todo bien, que está dilatando bien, pero que llegó hecha un desastre sin haber dilatado nada… Ok, fantástico, la cuestión era hacerse publicidad… El médico pide la epidural con consentimiento de la mamá y el dolor se acaba…



Pasamos a la sala de partos… típica camilla media ortopédica de las películas con las piernas levantadas, en una sala llena de aparatos, luces y sin al menos un cuadro para poder darle un toque de calidez al asunto… Genial… Vamos a ponerle valor… La comadrona se pone manos a la obra a ayudar a dilatar… Respira…respira… Empuja… Respira… Empuja… ohhhh… se le ve el pelito! Qué ilusión!!! Luego de todo un día de espera y un laaaaaargo proceso de dilatación, parece que ya está lista la bebé… La comadrona esboza una sonrisa y todo… Llega el médico, con cara de “siguiente vaca, adelanteeeee”… Y la cosa se pone fea… “Uy…no no… vamos a cesárea….”… Qué??? Pensar que es una broma es poco, ya reirse para participar en el chiste es peor… “no, no es broma, que no sale… Tienes la cadera pequeña, y hace una curva, el bebé no sale, está sufriendo… Tu quieres que sufra? Pues tendremos que hacer una cesárea”… Pues no, la ilusión de hacer sufrir al bebé no pasaba por la cabeza de la nueva mamá… Tampoco estaba preparada para una cesárea que en ese momento se le imaginó como un cuchillo profundo en su vientre, riesgo para su bebé, una recuperación más larga… Nadie le había dicho que podría ir a cesárea con lo bien que iba todo… El médico nunca le dijo que con sus estrechas caderas y su curvatura de cintura existía la posibilidad de que el bebé, según el diámetro de la cabecita, no pasaría… Pues sorpresa!… Horas de esfuerzo, meses de cuidados y ejercicios para poder hacer frente a un parto natural, el bebé se encaja perfecto para salir y no… No sale… En todas las ecografías y pruebas, nadie se dio cuenta de que la cintura de la mamá era estrecha… En menos de 1 minuto de observar la situación, el médico dictaminó una cesárea… No dudo de la mega capacidad de análisis de un experimentado médico…Pero 30 segundos son suficientes para decidir, si no has estado en todo el trabajo de parto ? Pues será… allá vamos… No es momento para ponerse a discutir…

Sala de partos… Tú con esa vestimenta tan delicada de hospital, con el culete medio afuera y todo el mundo pasando a tu alrededor… Vale, eres una vaca, no pasa nada… Con todo el mundo, hablamos evidentemente de enfermeros, anestecistas y demás ayudantes preparando una cirujía… Gente muy maja, alguno se pone a cantar y le dice a la mamá que todo saldrá bien… El único gesto amoroso del día de alguien que no fuera su familia… Su marido entra vestido de astronauta a la sala para consolar el llanto de pánico…

Y listo… mamá anestesiada, médicos preparados, gasas preparadas… padre preparado… mamá con cara de pánico le atan las manos en cruz, no vaya a ser que decida ahorcar al médico en mitad de la operación.. Genial… Uy! Primer pinchazo y la anestesia no ha hecho efecto… Anestesistaaaaa! Otro chute… Ahora sí, ya podemos abrir….

Y luego de nada, sale la hermosa bebé y la recibe papá, porque mamá está con los brazos atados… Papá pide que le desaten los brazos a mamá ya!… Oh! alguien se da cuenta y desata los brazos que del esfuerzo y los nervios no reaccionan… Papá pone a la bebé en el pecho de mamá mientras que la sostiene porque a mamá no le responden los brazos… Qué ilusión!… Es preciosa! Qué chiquitita!

El pánico empieza a pasar al salir de la sala de cirugía, luego de que un amable enfermero le diera no sé qué para no vomitar a la mamá que entre los nervios y el chute de anestesia veía el techo moviéndose…

Y a partir de allí comienza una nueva vida, con la personita más hermosa del mundo… tu hija.

Chicas, ser pesadas… Preparaos para que las cosas no salgan como tenéis ilusión… Si tenéis en mente la posibilidad de una cesárea, o una episiotomia o que el bebé nazca con cabeza en forma de huevo por un parto natural, o cualquier otra posibilidad seréis más capaces de llevarlo mejor y luego os recuperaréis más rápido. Ser pesadas con el médico, aunque sea muy majo en consulta… Os tiene que explicar qué puede pasar y cómo soluciona él, generalmente, las situaciones más comunes. Y por último, ir al parto preparadas para defender lo que vosotras queréis y si es posible con alguien que os apoye y ayude a defenderlo.

Aquí en el post de Parto Humanizado tenéis algunas preguntas importantes para “ser pesadas”…

Contarnos vuestras experiencias!

Un fuerte abrazo!

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