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Síntomas y enfermedades comunes: 3- VÓMITOS

VÓMITO

El vómito es la expulsión del contenido gástrico, con o sin alimentos, por la boca o por la boca y nariz. En los primeros meses, los lactantes tienen con frecuencia vómitos por regurgitación.

Los vómitos son muy frecuentes en niños de cualquier edad,sanos o enfermos. Algunas veces, los vómitos se produce por enfermedades o anomalías del aparato digestivo; otras veces acompañan a infecciones respiratorias, urinarias u otras enfermedades.

Interpretar el significado de los vómitos puede ser muy importantes para la salud de tu hijos y para tu tranquilidad.

 

  • Vómitos por regurgitación

El reflujo gástrico es un problema que embarga a muchos pequeños y es motivo de consulta. La diferencia entre el vómito y el reflujo gastroesofágico,es que los vómitos se producen cuando contracciones muy fuertes en el estómago fuerzan una gran parte del contenido gástrico a volver a subir por el esófago y a salir por la boca o la nariz, la regurgitación es el ascenso sin esfuerzo de una pequeña cantidad de alimento o de líquido que sube por el esófago hasta llegar a la boca.

La regurgitación es muy frecuente en niños lactantes y desaparece antes de cumplir un año.

Cuando normalmente comemos la comida pasa de la garganta hacia el estómago a través del esófago, en la parte inferior del esófago y superior del estómago (esfínter esofágico inferior) existe un anillo de fibras musculares que impide que los alimentos regresen del estómago al esófago para que no se produzca un reflujo. Por lo tanto este esfínter citado tiene que cerrarse una vez pasado los alimentos.

En los lactantes es normal que se produzca una pequeña cantidad de reflujo, pero si esto se vuelve continuo entonces producirá irritación a nivel del esófago y provocará irritabilidad llanto en nuestros pequeños, lo que dificulta el sueño, la ganancia de peso y en casos extremos neumonitis y aún más grave, broncoaspiración por lo que es un motivo de consulta externa y emergencia por la angustia de los papás.

 – Cómo actuar

Las regurgitaciones desaparecen con el tiempo sin ningún tratamiento.

-Hacer eructar al bebé después de la lactancia materna o después de alimentarlo

-Alimenta a tu hijo con más frecuencia, pero con menos volumen

-Siempre que puedas, utiliza tu pecho, no el biberón.

-Acuéstale del lado derecho, porque la salida del estómago está en la parte derecha del abdomen.

   -Cuando vomita mucho, puedes mantenerlo sentado en su sillita, incluso la siesta. no te preocupes, la columna no se estropea.

  – Cuando consultar

Si tu hijo presenta síntomas de reflujo gastro-esofágico consulta a tu pediatra. Quizá precise algún estudio y tal vez, medicación.

 

  • Vómitos provocados

 

Son vómitos precedidos de movimientos de náuseas, muy frecuentes en los niños que no quieren comer más o en aquellos que intentan llamar la atención. Los niños están bien, juegan, pero cuando llega la hora de comer o en mitad de la comida hacen maniobras de náuseas seguidas del vómito, después continúan jugando. No tienen fiebre ni afectación del estado general. este tipo de vómitos es característico de los niños entre seis y tres años.

Los niños que se provocan el vómito suelen ser niños listos, inquietos, que han aprendido la utilidad del vómito para frenar a padres ansiosos. Otras veces, los niños amenazan  con vomitar ante cualquier cualquier contrariedad, cuando tienen que recibir algún medicamento, o nada más iniciar la comida; en estos caso, los padres debéis insistir, reprendiendo con palabras la actitud de vuestro hijo.

– Cómo actuar

Si el niño vomita, debes iniciar nuevamente la toma del medicamento o de la alimentación. Es una lucha entre dos y en este caso los padres deben vencer. Diferente es cuando el niño amenaza con vomitar al final de la comida dando a entender: Estoy lleno, no quiero más”. En este caso los padres deben comprender y respetar su deseo.

  • Vómitos por catarros

Muchos niños con catarro vomitan. Los vómitos pueden estar provocados por la fiebre o por el moco que acompaña al propio estado catarral.

Los vómitos debidos al catarro no tienen importancia, son un síntoma más y desaparecen cuando éste se cura.

–    Cuando consultar

Seguramente ya estarás en contacto con el pediatra por el tema del catarro.

  • Vómitos cetonémico

Son vómitos de un olor peculiar, dulzón, del aliento a acetona o a manzana, que aparecen cíclicamente cuando el niños tiene fiebre o alguna afección.

Cuando por un proceso febril un niño no come en más de dos días o bien por tener muchos vómitos puede ser antes, el azúcar de la sangre baja mucho y por ello el cuerpo intenta buscar energía quemando la grasa. Esta grasa quemada de forma incompleta produce un aumento de los cuerpos cetónicos circulantes y en el aliento aparece el olor característico a acetona, tanto en aliento como en la orina.

Se establece un círculo vicioso, la acetona produce vómitos y éstos impiden comer, aumentando así la acetona.

Síntomas

  • Olor a acetona en el aliento
  • Olor a acetona en la orina
  • Decaimiento general
  • Aumento de la fiebre
  • Provoca más vómitos, lo cual hace un círculo cerrado, ya que estos dan más acetona, que provoca más fiebre y más vómitos.

–  Cómo actuar

El tratamiento se basa principalmente en dar azúcares al organismo. Se suele dar en pequeños sorbos de agua con azúcar diluida, para evitar los vómitos y conseguir abrir el círculo de acetona/vómitos/fiebre/acetona.

También se puede dar un agua con limón exprimido, muy poca sal y algo de bicarbonato (lo que es un suero casero), con ello a veces se gana una mejor tolerancia y menos vómitos.

–    Cuando consultar

Seguramente ya estarás en contacto con el pediatra por el tema de la fiebre y  lo comentarás.

  • Vómitos en escopeta

 Son vómitos en chorro, precedidos por nauseas ni por ningún gesto de la cara. Aparecen bruscamente, sin aviso, lanzando a el vómito a varios metros de distancia. Son siempre vómitos patológicos, es decir, acompañan a una enfermedad.

–  Cómo actuar

Realizar una consulta médica urgente

–  Cuándo consultar

¡CONSULTA URGENTE!

  • Vómitos con dolor de vientre

El dolor que acompaña a estos vómitos puede ser de tres tipos:

Vómitos y dolor tipo cólico, que es un dolor intenso, de aparición brusca, que cambia de sitio dentro del abdomen y desaparece rápidamente para reaparece en el mismo lugar u otro; con movimientos de retortijones. Acompaña a la infección intestinal, la gastroenteritis aguda una enfermedad que causa vómitos, dolor abdominal y más tarde diarrea, a veces fiebre.

-Vómitos y dolor fijo continuo que aumenta y se localiza en un punto determinado del abdomen. Cuando el dolor es en la parte baja derecha, junto a la ingle derecha y el niño tiene fiebre, puede tratarse de una apendicitis aguda.

Vómitos repetidos y dolor difuso en la pared del abdomen. Puede tratarse solamente de agujetas musculares, debido a que durante el vómito trabajan mucho los músculos abdominales

  •   Vómitos con alimentos sin digerir

Son los alimentos íntegros, sin digerir, tomados varias horas antes, por ejemplo a la hora de la cena los niños vomitan la comida realizada durante la merienda, incluso en el almuerzo.

Los niños están”pesados”, sin ganas de jugar, sin apetito,pero cuando se producen uno a varios vómitos nuevamente recobran la actividad y las ganas de jugar. Esto se conoce popularmente como “corte de digestión”.

Estos vómitos suelen ser causa de comer una mezcla de alimentos y chucherías difíciles de asimilar por su sistema digestivo.

  •   Vómitos por otras causas

Los vómitos pueden acompañar a otras enfermedades infecciosas como otitis o infección de la orina, también intoxicaciones alimenticias y medicamentosas.

o    CÓMO ACTUAR:

  • Al niño se le deben ofrecer líquidos de forma fraccionada y lentamente. Por ejemplo, 5-10 cc cada 10 minutos, hasta que hayan pasado 2 o 3 horas sin ningún vómito. Posteriormente, se ofrece más cantidad y más espaciada (por ejemplo, 20-25 cc cada 20 minutos).
  • Si cesan los vómitos, se puede iniciar una dieta sencilla sin grasas.
  • No se debe forzar la alimentación.
  • Si no ceden los vómitos, es mejor esperar un rato sin ofrecerle líquidos y después volver a probar la tolerancia. Pueden ser útiles las chuches de azúcar al principio, cuando acaba de vomitar y si el niño tiene “acetona”.

o    CUANDO CONSULTAR:

Te aconsejamos que te preocupes y consultes sin demora en los siguientes casos:

  • Los vómitos son repetidos, el niño no tolera líquidos porque los vomita, especialmente cuando aparece diarrea, puesto que existe riesgo de deshidratación.
  • Se acompañan de fiebre y muy especialmente cuando el estado de conciencia está disminuido y el niño tiene a dormirse y no responde bien a los estímulos.
  • Los vómitos persisten más de 12 horas.
  • Aparecen signos de deshidratación: orina poco, moja poco los pañales, llora sin lágrimas, pierde peso, tiene la boca seca, está poco activo o irritable.
  • Son con sangre o presenta sangre en las heces.
  • se han repetido en más de dos o tres tomas seguidas en un lactante pequeño, menor de tres o cuatro meses.

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Síntomas y enfermedades comunes: 2- DIARREA 21-02-2017
DIARREA (GASTROENTERITIS) Son deposiciones frecuentes y líquidas provocadas por lo general por una infección viral también pueden deberse a una infección bacteriana u otra alteración intestinal Diarrea leve: deposiciones pastosas o grumosas,


Síntomas y enfermedades comunes: 1- FIEBRE 21-02-2017
La llegada de nuestro bebé, es ese momento mágico que a la vez nos llena de dudas y muchos miedos. No te tomes muy en serio todo lo que te digan los “expertos”. No temas confiar en tu sentido común. Tranquila, tómalo con calma, confía en tu

Síntomas y enfermedades comunes: 1- FIEBRE

La llegada de nuestro bebé, es ese momento mágico que a la vez nos llena de dudas y muchos miedos.

No te tomes muy en serio todo lo que te digan los “expertos”. No temas confiar en tu sentido común.

Tranquila, tómalo con calma, confía en tu intuición. Relájate y no pierdas la paciencia

El cuidado de los hijos, una de las asignaturas más importantes de la vida, no se aprende en la escuela ni en la Universidad, se aprende mediante errores y aciertos, poco a poco; se aprende con sentido común, observando a los hijos propios y ajenos, preguntando, sufriendo y disfrutando con su crianza. Criar a un niño sano es fácil y difícil a la vez. Muy fácil cuando come, duerme y se comporta como los padres esperan. Difícil cuando los peques hacen cosas que no entienden o tienen un comportamiento imprevisto.

En este espacio trataré de ayudar a los papás aportando los conocimientos básicos pero fundamentales que todos los padres debieran tener, cuando aparecen esos “síntomas” que tanto angustian por desconocer las causas.

Trataré de transmitir mis conocimientos adquiridos por la experiencia de criar a cuatro hijos y los consejos de muchos profesionales en la materia.

Lo se, que el gran problema de los padres , lo que verdaderamente los angustia, es el desconocimiento del significado del síntoma o del cuadro que presenta el niño, saber cómo evolucionará…

Para los padres existen dos tipos de síntomas: los que aparecen de repente, que asustan, como fiebre elevada, convulsiones o llanto incontrolado. Y aquellos cuyos síntomas aparecen lentamente.

Es muy común que los más pequeños enferman a menudo y sufran diferentes dolencias que los padres no saben cómo atender.

Os compartiré una guía  con una serie de consejos sobre cómo afrontar estas “dolencias”, tan frecuentes en los niños: 1- fiebre, 2- diarrea, 3- catarro, 4- vómitos y 5- traumatismos.

FIEBRE

La fiebre es la elevación de la temperatura del cuerpo por encima de 38º C. se llama febrícula a la temperatura que oscila entre 37,5 y 38 º. Aunque la temperatura normal del cuerpo varía con la edad, con una máxima de 37,5 ºC en los niños pequeños y 38ºC en niños mayores, no se considera fiebre hasta que no supera los 38ºC de temperatura axilar. La temperatura normal (entre 36 y 37,5 ºC) es mayor en el recto y en el oído que en la axila o en la ingle, más alta por la tarde que por la mañana y mayor después del ejercicio físico y durante el período de digestión.

  • Tomar la temperatura

Los padres experimentados pueden decir la temperatura que tiene un niño,con sólo tocarle la frente con el dorso de la mano o los labios. El problema es, comunicar al médico lo caliente que está el niño.

Existen muchos métodos para tomar la temperatura, yo soy ferviente defensora de los termómetros electrónicos digitales. Son rápidos, precisos y fáciles de leer.

Si tienes un termómetro de cristal deberías deshacerte de él, pero siguiendo los pasos para deshacerte de la basura tóxica (que lo es).

Recuerda que la lectura más precisa es la rectal u oral.

  • ¿Cuánto tiempo hay que estar tomando la temperatura?

En reglas generales, cuando el médico ha examinado al niño y es informado de forma regular por los padres, se recomienda que le tomen la temperatura dos veces al día.

En la mayoría de las circunstancias, cuando la temperatura se ha mantenido por debajo de los 38,3ºC durante un par de días, lo mejor es olvidarse del termómetro a menos que el médico le pida que le siga tomando la temperatura al niño.

No adquieras el hábito de tomar la temperatura al niño cuando éste se encuentra bien

  • ¿Cuáles son las principales causas de fiebre?

Infecciones respiratorias leves (fiebre, tos y moco)

Infecciones respiratorias de carácter más grave: tos, expectoración y decaimiento, tanto con fiebre como sin fiebre.

Infecciones gastrointestinales: vómitos, diarrea y dolor abdominal.

Excesiva temperatura ambiental.

Deshidratación.

Algunas intoxicaciones

* COMO ACTUAR hasta que hables con el médico)

  • Cuando el niño tiene fiebre en primer lugar,  quitarle ropa y ofrecerle líquidos, agua. Los niños pequeños toleran quedarse desnudos, los mayores lo toleran menos y hay que sustituir la ropa  de abrigo, por ropa liviana, como la de verano.
  • Si tu niño es pequeño y la fiebre elevada debes o bien bañarle con agua tibia fresca durante quince o veinte minutos o bien aplicarle paños fríos mojados en la frente, axilas, ingles,brazos y piernas. Paños que deben que deben cambiarse periódicamente por otros mojados porque se calientan con rapidez.
  • Se le deben ofrecer líquidos azucarados para beber, en pequeñas cantidades y con frecuencia. No forzar la alimentación.
  • Suministrar algún antitérmico que seguro te habrá recomendado tu médico.
  • El niño con fiebre puede jugar si se encuentra animado y también puede salir de casa.

*CUANDO CONSULTAR 

Siempre que un niño tenga fiebre se debe consultar al  médico.

**¡CONSULTA URGENTE!

  • Recién nacido con fiebre o por contrario baja temperatura (inferior a 35,5 ºC)
  • Menor de 3 meses fiebre elevada sin causa aparente o con otros síntomas acompañantes. decaimiento, irritabilidad y rechazo a la alimentación.
  • Menor de dos años que manifiesta tendencia al sueño (en ausencia de fiebre) o presenta dificultad para respirar.
  • Niños de cualquier edad con fiebre y manchas rojas en la piel o al estirarla con los dedos no desaparecen o presenta alguno de los siguientes síntomas:
  • Convulsiones (“ataques”).
  • Manchas en la piel.
  • Dificultad para respirar.
  • Sensación de gravedad, irritabilidad o mal color.
  • Niños de cualquier edad con fiebre superior a 40 ºC.
  • Fiebre difícil de controlar con medidas habituales (quitar ropa, antitérmicos, baño, etc.)

En los demás casos de fiebre, cuando el estado general del niño no es malo y su vitalidad no está claramente disminuida, puede demorarse la visita al médico algunas horas, entre veinticuatro y treinta y seis. Vigilando la aparición de síntomas de alarma y haciendo descender la fiebre con las medidas mencionadas y con medicamentos que debes aprender a manejar.

ADVERTENCIA

Salvo prescripción médica, NUNCA des ASPIRINA a tu hijo pequeño o adolescente para combatir la fiebre, el resfriado o la gripe.Para combatir estos síntomas en los niños y adolescentes no deberían administrarse derivados del ácido acetilsalicílico (aspirina: Si resultara ser una infección viral, sobre todo gripe o varicela, la aspirina puede hacer al niño más propenso a sufrir el síndrome de Reye, una enfermedad rara y muy peligrosa.

 



Síntomas y enfermedades comunes: 3- VÓMITOS 22-02-2017
VÓMITO El vómito es la expulsión del contenido gástrico, con o sin alimentos, por la boca o por la boca y nariz. En los primeros meses, los lactantes tienen con frecuencia vómitos por regurgitación. Los vómitos son muy frecuentes en niños de


Síntomas y enfermedades comunes: 2- DIARREA 21-02-2017
DIARREA (GASTROENTERITIS) Son deposiciones frecuentes y líquidas provocadas por lo general por una infección viral también pueden deberse a una infección bacteriana u otra alteración intestinal Diarrea leve: deposiciones pastosas o grumosas,

Control del embarazo

Obstetricia / Control del embarazo

ecografia1

Las visitas al obstetra son una parte fundamental del embarazo. Por eso, es conveniente tomarse el tiempo necesario para  que te acompañará durante toda esta etapa. Debe ser alguien a quien puedas consultarle todas tus dudas e inquietudes, y que te de respuestas acordes a tus necesidades.

En cada consulta es aconsejable plantear todas las preguntas y comunicar los temores, aunque se pueda pensar que son irracionales, o que van a parecer ridículos o irrisorios.

Las visitas al obstetra son una parte importante de tu embarazo. Si tu embarazo no presenta complicaciones visitarás al médico mensualmente hasta llegar a la semana 30 aproximadamente. Luego las visitas serán cada dos o tres semanas. A partir de la semana 36 tu obstetra posiblemente quiera verte todas las semanas.

Es muy importante que te tomes el tiempo para seleccionar al médico, debe ser alguien que te inspire confianza, con el que puedas charlar para aclarar todas tus dudas y preocupaciones dándote respuestas acordes.

Mientras esperas tu próxima visita anota todas las dudas que tengas, de este modo aprovecharás mejor el tiempo de visita y evitarás olvidarte de hacerle todas las preguntas.

Es importante que lo tengas al tanto de alguna medicación que estés tomando y que siempre le consultes antes de tomar un medicamento.

control prenatal

Generalmente, en cada visita, el médico llevará control de tu peso, presión sanguínea, orina, medirá tu abdomen para determinar el crecimiento y la posición del bebé y controlará el latido del corazón tu bebé. Estos controles quedan sujetos al criterio de cada obstetra.

En cada consulta es aconsejable plantear todas las preguntas y comunicar los temores, aunque se pueda pensar que son irracionales, o que van a parecer ridículos o irrisorios.
Durante el embarazo siempre se debe consultar inmediatamente con el médico ante:
Vómitos repetidos o intensos.
Desmayos o mareos.
Aumento súbito de peso, con hinchazón general.
Orina escasa o molestias al orinar.
Dolor abdominal.
Dolor de cabeza intenso o permanente.
Secreción acuosa vaginal.
Hemorragia vaginal.
Fiebre.
Erupción generalizada.

En la primera visita el ginecólogo, al que idealmente ya se habrá acudido para la consulta pre-concepcional, se completa la historia clínica y realiza una exploración física completa. Esta primera visita de control se realiza normalmente entre la séptima y la 10ª semana del embarazo y sirve para:

  • Confirmar el diagnóstico de embarazo.
  • Descubrir antecedentes que pueden actuar sobre el embarazo actual.
  • Descartar precozmente la posibilidad de complicaciones (amenaza de aborto, embarazo ectópico, etc.).
  • Indicar las primeras normas higiénicas.

Aun cuando el ritmo de las visitas depende de cada caso, en general el control clínico se realizará con la siguiente frecuencia:
Hasta las 32 semanas: mensual.
De las 32 a las 38 semanas: quincenal.
A partir de las 38 semanas: semanal.
A través de estas visitas se podrá:

  • Efectuar una prevención correcta de las complicaciones.
  • Dictar consejos adecuados a cada mujer.
  • Controlar el estado del feto.

En el curso de cada consulta, además seguir el estado de salud de la embarazada y revisar su estado general, se efectúan los siguientes exámenes:

  • Examen obstétrico para determinar el crecimiento, posición y condiciones del feto.
  • Peso y tensión arterial.

Estudio de una muestra de orina para investigar la presencia de proteinuria (albúmina), glucosuria (azúcar), acetonuria (acetona) o hematuria (sangre) en orina.
En función de los resultados de todos estos exámenes, se actúa en consecuencia:
Informando a al embarazada del curso de su embarazo.
Dando las oportunas instrucciones dietéticas o higiénicas.
Solicitando las exploraciones que crea oportuno.
Recetando, si es necesario, la medicación precisa.
También según el momento de la gestación, y en función de las características de cada embarazo, se realizan una serie de pruebas complementarias que fundamentalmente son:

  • Análisis de sangre.
  • Ecografía obstétrica.
  • Ecocardiografía.
  • Pruebas de diagnóstico prenatal.
  • Controles en el primer trimestre

Básicamente las pruebas que se realizan durante el primer trimestre de la gestación son:

  • Analítica del primer trimestre.
  • Ecografía de primer trimestre.
  • Test EBA.

La primera ecografía se realiza hacia la segunda falta menstrual (8 a 10 semanas). En estas primeras semanas suele efectuarse el estudio ecográfico por vía transvaginal, lo que mejora significativamente la resolución y calidad de las imágenes ecográficas obtenidas.
Durante las primeras semanas de embarazo la ecografía permite:

  • Asegurar el diagnóstico de gestación
  • Averiguar si la gestación es evolutiva.
  • Precisar la localización intrauterina correcta de la gestación.
  • Calcular las semanas de gestación (si se corresponden con la fecha de la última menstruación).
  • Conocer el número de embriones viables.
  • Averiguar si existe alguna patología ginecológica asociada (quistes ováricos, miomas, etc.).

También se solicita un análisis básico de sangre que incluye la determinación del estado inmunológico de todas aquellas infecciones que pueden trasmitirse al feto a través de la placenta, así como un análisis de orina. En esta primera analítica del embarazo se suelen realizar las siguientes determinaciones:
Grupo sanguíneo y factor Rh:
Interesa para conocer si se es Rh – (negativo) y en tal caso poder prevenir los problemas de incompatibilidad, así como para posibles transfusiones, etc. Si se conoce ya, por haberse realizado con anterioridad en un laboratorio de garantía, puede omitirse.
Hemograma y plaquetas.
Permite valorar si se padece anemia, y en su caso de qué tipo, así como conocer si el número y morfología de los glóbulos blancos y plaquetas es normal, con el fin de descartar procesos infecciosos, inmunológicos o incluso hematológicos.
Pruebas de coagulación.
La coagulación de la sangre es un proceso complejo y para explorarlo hay que hacer una “batería de pruebas” que permiten descartar cualquier anomalía en alguna de las etapas del proceso. Con ello se pretende conocer sí hay algún trastorno de la coagulación que podría producir hemorragias en el momento del parto o incluso durante el embarazo.
Glucemia.
Es la valoración del nivel de glucosa (azúcar) en la sangre. Una persona puede ser diabética sin presentar síntomas durante años. Durante el embarazo puede potenciarse la posible aparición de una diabetes, que suele revertir después del embarazo.
Serología luética.
Normalmente se hace una sola prueba llamada RPR o VDRL que descarta la presencia de anticuerpos de la sífilis. En caso positivo tendrá que verificarse el resultado con otras pruebas y de confirmarse, la mujer debe tratarse, pues la enfermedad puede afectar gravemente al niño.
Serología de la toxoplasmosis.
La toxoplasmosis es una infección parasitaria que el 85% de las personas adultas han padecido la mayoría de las veces de forma inadvertida. Si se padece la enfermedad por primera vez estando embarazada, se puede afectar gravemente el feto o puede producirse un aborto espontáneo. Con los análisis sabremos si se ha infectado recientemente (anticuerpos IgM positivos) y en tal caso tendría que medicarse enseguida, o bien la ha padecido hace un cierto tiempo (anticuerpos IgG altos e IgM negativos), en cuyo caso no hay peligro para el feto pues la enfermedad ya ha pasado. En caso de duda puede que el médico solicite otros análisis: IgA, test de avidez, etc. Si resulta que no está inmunizada, es decir, no ha pasado la enfermedad y por tanto no tiene defensas frente a ella (anticuerpos IgG negativos), el médico le recomendará unas medidas profilácticas para minimizar el riesgo de infectarse durante el embarazo.
Serología de la rubéola.
La rubéola es una enfermedad vírica que se padece en general en la infancia y frente a la que hoy en día la mayoría de las mujeres han sido vacunadas. Si se adquiere durante el embarazo (contagio por otro hijo, etc.) puede producir graves lesiones al feto. Dado que la vacuna de la rubéola no puede administrarse durante el embarazo, a las mujeres que no tengan anticuerpos frente a la enfermedad se les recomienda evitar cualquier situación de riesgo y vacunarse una vez terminado el embarazo.
VIH.
Es posible que el médico solicite el permiso de la gestante para efectuarle una prueba de VIH (SIDA) aunque no tenga ningún factor de riesgo. Ello facilita enormemente el control epidemiológico de la enfermedad, además el diagnóstico precoz permite reducir drásticamente el riesgo de transmisión materno-fetal de la enfermedad mediante la administración de los tratamientos adecuados alrededor de la fecha probable del parto.
Sedimento y cultivo de orina.
Es el análisis de una muestra de orina. Sirve para descartar cualquier posible infección de vías urinarias, problema frecuente y que se acentúa en el embarazo.
Se conoce como Screening ecográfico-bioquímico de aneuploidías (Test EBA) a la determinación del índice de riesgo del síndrome de Down, mediante la combinación de:
Una ecografía transvaginal de alta resolución
Un estudio bioquímico en sangre materna (alfa-fetoproteína y beta-hCG)
Debe tenerse en cuenta que el resultado de esta prueba no permite establecer un diagnóstico, sino que solamente aporta un índice de riesgo de cromosomopatía válido únicamente para aquel embarazo en concreto, en función del cual se valorará la conveniencia o no, de realizar otra prueba con valor diagnóstico, que en general será una amniocentesis o una biopsia de corion para la obtención del cariotipo fetal.
Por tanto está indicada únicamente en las embarazadas que no pertenecen a un grupo de alto riesgo de cromosomopatía, en cuyo caso se recomendaría la realización de una técnica invasiva para la obtención del cariotipo fetal.

Controles en el segundo trimestre

Básicamente las pruebas que se realizan durante el segundo trimestre de la gestación son:

  • Analítica del segundo trimestre
  • Ecografía del segundo trimestre

En la analítica del segundo trimestre se suelen realizar las siguientes determinaciones:

  • Hemograma.

En esta analítica se controla de nuevo el número de glóbulos rojos y los valores de hemoglobina y hematocrito con el fin de controlar el grado de anemia que de forma fisiológica se produce en el embarazo, pero que de ser más acentuada de lo normal deberá medicarse (vitaminas, hierro, etc.), pues podría afectar al normal suministro de oxígeno al feto.

  • Test de O’Sullivan.

Consiste en la administración de una solución de 50 g de glucosa y la determinación de la glucemia al cabo de 60 minutos. No es necesario estar en ayunas. Esta prueba se realiza para descartar la posibilidad de una diabetes gestacional. En caso de sobrepasar el resultado los 140 mg/dl, el médico solicitará una curva de glucemia.

  • Serología de toxoplasmosis.

Si en la analítica de primer trimestre se constató la ausencia de anticuerpos frente a esta enfermedad se vuelve a repetir la determinación para descartar la posibilidad de haber contraído la enfermedad durante el embarazo.

  • Test de Coombs indirecto.

Esta prueba se solicita a todas las mujeres de cualquier grupo sanguíneo y factor Rh con el objetivo de detectar la presencia de anticuerpos grupales (ABO) anti-D y no-A no-B y no-anti-D. Si se detectan, debe continuarse su investigación y control.

  • Sedimento de orina.

También se repetirá, en algunos casos, el sedimento de orina para descartar cualquier infección urinaria

  • La ecografía del segundo trimestre se realiza sistemáticamente a todas las gestantes entre las 20-22 semanas de gestación y su objetivo principal es identificar las malformaciones fetales detectables ecográficamente. Se lleva a cabo en estas semanas de gestación porque el feto ya tiene un tamaño suficiente para poder ver sus órganos y porque, en el caso de diagnosticar una malformación muy grave, la gestante puede optar por una interrupción legal de la gestación, que es posible hacer antes de las 22 semanas.

Esta ecografía nos permite controlar:

  • Medición de las estructuras fetales (biometría fetal).
  • Malformaciones (prácticamente el 70% de las diagnosticables por ecografía).
  • Sexo fetal.
  • Localización placentaria.
  • Valoración del volumen de líquido amniótico.
  • Movimientos fetales.
  • Doppler en arterias uterinas (incremento de riesgo para enfermedad hipertensiva de la gestación y crecimiento intrauterino restringido).
  • Valoración de la longitud cervical (incremento de riesgo para parto pretérmino).

En esta exploración se hace un estudio minucioso de la anatomía fetal tanto externa como interna, y es recomendable que se efectúe por especialistas dedicados exclusivamente al diagnóstico prenatal ecográfico, con equipos de ecografía dotados de los últimos avances técnicos y en un centro de diagnóstico prenatal con posibilidad de practicar técnicas invasivas fetales.
A pesar de tener en cuenta todas estas premisas, hay una serie de circunstancias (obesidad, poco líquido amniótico, posición fetal, etc.) que pueden impedir detectar alguna malformación. Además, debe tenerse en cuenta que algunas malformaciones no son detectables en estas semanas de gestación o se producen en etapas más tardías.

Controles en el tercer trimestre

Básicamente las pruebas que se realizan durante el tercer trimestre de la gestación son:

  • Analítica del tercer trimestre.
  • Control de la condición fetal.
  • Electrocardiograma (ECG).

La analítica del tercer trimestre se solicita de cara al parto y la anestesia obstétrica. Se suelen realizar las siguientes determinaciones:

  • Hemograma:

Para valorar la presencia y grado de anemia

  • Pruebas de coagulación

En caso de estar alteradas pueden condicionar la imposibilidad de aplicar técnicas de anestesia regional (epidural) y un mayor riesgo de hemorragia en el momento del parto.

  • Sedimento de orina

Para descartar cualquier infección urinaria
Para el control de la condición fetal se utilizan los siguientes procedimientos:

  • Ecografía de tercer trimestre.
  • Se evalúa la salud general del bebé
  • Se controla el crecimiento del feto
  • Se verifica la cantidad de líquido amniótico
  • Se determina la posición del feto
  • Se evalúa la placenta
  • Estimulación vibroacústica fetal (EVA).

Es una prueba de bienestar fetal que valora las modificaciones de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) tras la estimulación fetal mediante una laringe artificial.

  • Fluxometría Doppler.

Permite la evaluación del flujo hemático que tiene lugar en un vaso determinado, mediante el Doppler pulsado. Habitualmente por este procedimiento es posible adelantarse en 2-3 semanas a los signos de peligro proporcionados por otras exploraciones. Este examen es absolutamente indoloro e inofensivo, ya que se efectúa mediante una variante de la técnica ecográfica.

  • Cardiotocografía o prueba de “las correas”.

El registro continuo mediante cardiotocografía (CTG) electrónica de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) y de la actividad uterina (contracciones y movimientos fetales), nos proporciona información sobre la llamada Reserva Respiratoria Fetal (RRF), es decir, la capacidad placentaria para el transporte de oxígeno desde la madre al niño, y el estado de los mecanismos de defensa del feto frente al “estrés”. Es un método diagnóstico simple, inofensivo y nada molesto.
Además, en algunos casos, dependiendo de las condiciones clínicas que se den en cada uno de los mismos, se podrán realizar otras pruebas complementarias como:

  • Amnioscopia.

Consiste en la observación del líquido amniótico, es decir, de las aguas que rodean al niño, por medio de un dispositivo óptico llamado amnioscopio. Suele realizarse cuando el embarazo ha llegado a término y se desea confirmar que su prolongación no es peligrosa para el feto.

  • Amniocentesis tardía.

Consiste en la extracción de una muestra de líquido amniótico (líquido contenido en la bolsa de las aguas en el que flota el feto) mediante la punción, con una aguja muy fina, de la pared abdominal de la madre. Esta técnica se practica en aquellos casos en que las otras pruebas sobre el control del bienestar fetal sean dudosas o no pueda efectuarse una amnioscopia.

  • Evaluación pélvica.

Al final del embarazo es importante confirmar que el cinturón óseo materno, a través del cual tiene que avanzar el feto durante el parto (pelvis) es de unas dimensiones adecuadas, especialmente si se trata de una mujer que va a dar a luz por primera vez.

Preguntas frecuentes

¿Se debe acudir al médico en caso de una pérdida marronosa al principio del embarazo?
La presencia de flujo marronoso es indicativo de que existen pequeñas pérdidas de sangre. En estos casos es aconsejable acudir a consulta ya que puede ser conveniente realizar una ecografía para comprobar la evolución del embarazo. Asimismo, es aconsejable abstenerse de mantener relaciones sexuales.

¿Cuándo se puede detectar el embrión por ecografía?
Si la exploración se efectúa muy precozmente (4-5 semanas) es posible que aún no se pueda ver el embrión porque todavía no es detectable ecográficamente, pero sí es posible ver el saco gestacional y observar si éste es normal. Será necesario repetir el examen unos días más tarde para confirmar la presencia del embrión y de actividad cardiaca.