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Vacunar o no vacunar, esa es la cuestión

Aunque nadie niega sus beneficios, hay asociaciones que denuncian errores en su composición

Vacunar o no vacunar, esa es la cuestión.

Frente a la postura clásica que recomienda seguir el calendario preestablecido por el Ministerio de Sanidad o las comunidades autónomas, una pediatra y una asociación de padres nos exponen sus posturas en cuanto a esta manera de prevenir enfermedades.

A favor

La doctora Ruiz Fraile, pediatra del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, describe la situación: «Las vacunas en los niños son un tema de actualidad, están ahora en boca de todos los padres con hijos de dicha edad. Ha habido muchas controversias sobre las vacunas y hemos oído hablar bastante de los grupos antivacunas en los últimos meses, por las desgraciadas consecuencias que supuso la no vacunación en este último año de un niño en nuestro país, y por eso surge la duda sobre si es recomendable o no vacunar».

Por todo ello, esta pediatra, resalta alguno de los motivos o beneficios de las vacunas del calendario pediátrico:

-En primer lugar su seguridad: son escasísimas las reacciones en los niños, como mucho reacciones locales, de brevedad temporal. Así como con el tiempo se han ido mejorando, gracias al conocimiento de la ciencia, y con ello disminuyendo los efectos secundarios

-Con la vacunación se ayuda a combatir enfermedades en caso de contagio o incluso a erradicarlas completamente debido a su no trasmisión.

-Con las vacunas estamos protegiendo no sólo a nuestro hijo, sino también a aquellos más vulnerables o que no hayan podido ser aún vacunados, haciendo con ello un bien a la comunidad.

-Desde la aparición de la primera vacuna, hace ya varias décadas, se han conseguido evitar muchas secuelas graves, e incluso muertes (hablamos de millones).

-La vacunación supone una mejora en la calidad de vida, ya que está evitando días de enfermedad, un empeoramiento de la ingesta alimentaría durante el tiempo que dure la infección, así como la ausencia escolar.

-Es un derecho del que gozan todos los menores: derecho a una atención sanitaria.

En contra

Desde la Asociación de Afectados por las vacunas se ven en la necesidad de aclarar que ellos no son médicos. y explican que: «Somos padres que contamos nuestra experiencia, pero nada más. Esperamos que nuestra vivencia pueda servir a otros. Por nuestra experiencia –y con todo lo que ella ha conllevado, en cuanto a información que hemos ido recopilando en todo este tiempo- expresamos nuestra opinión, pero nada más que eso, teniendo siempre en cuenta que no es un criterio médico».



-Desde nuestra perspectiva, hoy por hoy, creemos que las vacunas no son seguras como nos hacen creer. Basta con leer los prospectos. Muchos nos dicen que eso ocurre con cualquier medicamento, que todos tienen posibles efectos adversos, pero que es muy raro que éstos se den. El problema es que en el caso de las vacunas se dan más veces de las que creemos, y el resultado es demasiado grave; no se limitan a fiebre o hinchazón de la zona del pinchazo como nos avisan en enfermería a la hora de administrar la vacuna a nuestros hijos; hablamos de daños muy graves irreversibles, y en muchos casos (como fue el de mi hijo) de fallecimientos.

-Hemos de tener en cuenta, además, que las vacunas se administran a personas sanas. Es decir, entendemos que en el caso de una situación de enfermedad pueda compensar asumir el riesgo que implica la administración de un medicamento, si con ello podemos curar dicha dolencia. Pero hablamos de administrar una sustancia potencialmente dañina sin tener motivos de antemano. Si valoramos el nivel del posible daño que puede causar creemos que en el caso de las vacunas no compensa asumir dicho riesgo, y mucho menos si a ello sumamos además el hecho de que vacunarse no garantiza una inmunidad sobre dicha enfermedad! (yo mismo fui vacunado de niño de varicela, y aún así sufrí la enfermedad años después).

-A través de la asociación hemos analizado 3 vacunas relacionadas con el fallecimiento de 2 bebes de padres que pertenecen a la asociación (un bebe fue mi hijo) y todas llevaban entre un 30% y 200 % mas de hidróxido de aluminio del declarado en la ficha técnica del producto.

-De aluminio en Infanrix es una barbaridad: el CIMA de la AEMPS en su ficha técnica dispone que esta vacuna se compone, entre otros, de 0,5 miligramos de hidróxido de aluminio y los 1500 ug que concluye el laboratorio en su muestra equivalen a 1,5 miligramos. Teniendo en cuenta que 1 ug= 0,001 miligramos, se supera con creces la dosis recogida en su ficha técnica. Un 200 % más de lo declarado.

-De Prevenar 13, también es una barbaridad pues sale 0.238 mg de hidróxido de aluminio cuando lo que recoge la cima de la AEMPS en la ficha técnica de esta vacuna es 0,125 mg de este adyuvante. Un 90% más de lo declarado.

La Asociación de Afectados por las Vacunas tiene en su poder los estudios que ratifican estos datos.

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Fuente:http://www.abc.es/familia/vida-sana

¿Qué vacunas tengo que ponerme si estoy embarazada?

Las últimas noticias respecto a la tosferina y el debate abierto en torno a la vacunación de las embarazadas han puesto sobre la mesa el tema de la inmunización a las gestantes. Y es que en algunas enfermedades, la vacunación de la madre es especialmente importante, porque es la forma que tiene de suministrarle a su futuro hijo los anticuerpos necesarios para que esté protegido durante sus primeros meses de vida.

Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) señalan que “toda mujer en edad fértil debería de estar adecuadamente inmunizada antes del embarazo, para que durante el mismo tanto ella como el feto no sufran ninguna enfermedad prevenible”. En este sentido, habría que diferenciar dos etapas claves en la inmunización materna:

Antes del embarazo

Antes de quedarse embarazada, la mujer debería comprobar si tiene puestas todas las dosis de las vacunas del adulto, porque esto le ayudará a proteger a su futuro bebé. En este sentido, el objetivo ideal es que la mujer llegue al embarazo inmunizada contra la “rubéola [cuya vacuna también incluye protección contra las paperas y el sarampión] y, si no ha pasado la enfermedad, contra la varicela“, explica a EL MUNDO María José Álvarez, directora de la web vacunas.org, la página de la Asociación Española de Vacunología. “La infección por rubéola en una mujer embarazada puede causar serios problemas en el feto con consecuencias para toda la vida e, incluso, su muerte”, señalan desde los Centros de Prevención y Control de Enfermedades estadounidenses (CDC, por sus siglas en inglés).

Es importante resaltar que estas vacunas sólo deben inyectarse antes del embarazo (según los CDC, unas cuatro semanas antes), ya que “son vacunas de virus vivos, y por tanto, están contraindicadísimas durante el embarazo”, aclara María José Álvarez.

Especialmente indicadas durante el embarazo

Aunque desde los CDC explican que las vacunas que necesite la futura madre dependerán de “su edad, su estilo de vida y sus condiciones médicas”, lo cierto es que existen dos inmunizaciones inactivadas [elaboradas con microbios muertos] que están especialmente indicadas durante la gestación.

La primera sería la de la gripe, que deberá administrarse “siempre que el embarazo se produzca durante el período de circulación del virus, esto es, entre diciembre y marzo”, explica a EL MUNDO Francisco Álvarez, secretario del comité asesor de vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Las mujeres embarazadas son especialmente vulnerables a las infecciones por gripe, y si la contraen, pueden tener episodios más graves de lo normal. Según la AEPap, “el diagnóstico de gripe durante el primer trimestre del embarazo se ha asociado a un aumento de malformaciones cardíacas, labio leporino y defectos del tubo neuronal. En el segundo y tercer trimestre, se ha vinculado a un aumento del número de abortos, partos prematuros y una disminución del peso al nacimiento”.

De esta forma, las mujeres embarazadas deberían vacunarse, en cualquier trimestre de gestación que se encuentren, si ésta coincide con la campaña de vacunación contra la enfermedad, que suele desarrollarse entre octubre y diciembre, porque así, además de protegerse a sí mismas, estarán haciendo lo propio con su futuro bebé, que no podrá vacunarse hasta que cumpla seis meses de vida.

También es muy importante, tal y como se está viendo estos días, la vacunación en las últimas semanas del embarazo [idealmente entre la 27 y la 36] de la inmunización combinada contra la tosferina, la difteria y el tétanos (Tdpa). Ésta es la medida más eficaz para proteger al recién nacido contra la tosferina, porque será la forma en que la madre le transmita al feto, a través de la placenta, los anticuerpos que lo protegerán hasta que esté listo para vacunarse por primera veza los dos meses.

No obstante, y a pesar de que las últimas evidencias señalan lo positivo de esta medida, debido al desabastecimiento mundial de esta vacuna, la inmunización a las embarazadas está siendo irregular en todo el territorio español.

A considerar en caso de viajes

viajar embarazada maletas

Finalmente, si la embarazada va a viajar a otros países, la administración de las posibles vacunas necesarias debería realizarse al menos cuatro o seis semanas antes del viaje. Así, se podría valorar la vacuna antimeningocócica en las gestantes que vayan a viajar al cinturón subsahariano en temporada de meningitis durante la estación seca (de diciembre a junio) o realicen peregrinación a La Meca. Además, una dosis de recuerdo de la vacuna inactivada frente a lapoliomielitis [IPV], señala la AEPap, “solamente se recomienda en aquellas mujeres que tengan riesgo de exposición al virus salvaje por viajes a zonas endémicas de la enfermedad”, mientras que la protección frente a la fiebre amarilla está indicada “en la embarazada no inmunizada previamente cuando el viaje a zonas endémicas sea inevitable”. En cualquier caso, la decisión de inmunizarse contra estas enfermedades u otras como la rabia, la fiebre tifoidea , la encefalitis japonesa o la europea deben ser siempre consultada con el médico de la embarazada, que le asesorará y valorará la conveniencia o no de administrarle o no estas vacunas.

http://www.elmundo.es/salud/2015/11/24/564efc1a46163f932e8b4617.html

Fuente: